Las instancias de participación son espacios organizados y reconocidos por el Estado o por la comunidad donde las personas en este caso, especialmente los jóvenes pueden expresar sus opiniones, proponer iniciativas y participar en la toma de decisiones sobre temas que afectan su vida y su entorno.
Estas instancias permiten que la ciudadanía tenga una voz activa en la gestión pública y en la construcción de políticas, programas o proyectos.